Llegó a mi número de WhatsApp una imagen que invitaba a tomar un taller en bioconstrucción, con muy poco conocimiento al respecto, lo único que mi mente atinó a hacer imagen con esa palabra fue la Escuela Nasa Luucx en nuestra comunidad de Rionegro, municipio de Puerto Rico Caquetá.

Como un clic fue aquella imagen de esta convocatoria donde se me hicieron proyecciones de el mundo de posibilidades con ese conocimiento para poder construir en primera medida esta escuela: …entre todos con la comunidad, abrir convocatoria para que más gente participara aprendiendo y ayudando a levantar la escuela, solo eran algunas de las ideas, donde lo más reconfortante era, “podríamos hacer una construcción con nuestras propias manos y entre todos”.

Así disoñando me contacté por WhatsApp para pedir más información, pero también para negociar la inscripción al taller que tenia un costo de $60.000, pues en el momento me encontraba trabajando, pero no tenía efectivo.

Escribí, hice las preguntas de horario, lugar y… el pago, Gustavo, de quien después me daría cuenta de que era el tallerista, me respondió las dudas. Me preguntó por mi propuesta de pago.  Inicialmente hablé de un plazo, como buen colombiano, y hablando y disoñando le expliqué mis motivaciones para asistir y aprender, le compartí el video de la escuela Nasa Luucx y le dije que iba a publicar en Facebook a ver si alguien me daba a modo de regalo de navidad, o fin de año. “-Mi motivación ciega me llevó a pensar que tal vez alguien sentiría que lo merecía. Que cosas con estos sentimientos lo que nos mueven a hacer-. Que insípida sería la vida sin ellos.”

Publiqué en Facebook, Gustavo publicó también; y, al siguiente día ya había noticia. Alguien quien no conocía ni me conocía había pagado la inscripción. Al medio día Gustavo me dio la noticia diciéndome: “Javier puedes venir al taller con confianza…alguien te financió”. Así fue, más tarde publicó a través del Facebook la buena nueva, revelando que había sido la señora Beatriz Arjona. Ella, una de las habitantes del proyecto Gaia, ubicado en Santa Sofía, Boyacá, cerca a Villa de Leiva. 

Llegó el día esperado, sábado 30 de diciembre, 10 de la mañana, lugar de encuentro, la facultad de Ingeniería de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas. Allí se encontraba un grupo esperando, -pero al principio no los identifiqué como tal- así que pasaron unos diez minutos antes de poder cruzar palabra. Uno de ellos me mira, me señala y me dice: ¿Usted viene para el taller? Inmediatamente respondí: ¡Sí! Me integré y los saludé y nos fuimos…

Lo que pasó después lo resumo en imágenes. Comprendo mucho mejor ahora que la Bioconstrucción hace parte de nuestra esencia, como parte de nuestras raíces, de cuando en cuevas habitábamos, cuando tomábamos con permiso y conscientemente lo que la tierra nos proveía. Como cuando de niños jugamos con el barro, con el agua, o la arena, son vestigios de aquellos tiempos. Y esta fue una oportunidad de ponerme en contacto con todos mis sentidos con el barro, con la tierra. Fueron seis horas de aprendizaje en el que comprendí que como seres humanos somos bioconstructores para forjar relaciones sinceras, solidarias, relaciones que se alimentan recíprocamente y, que esta es la única vía para poder permanecer y preservar la vida en el planeta, todas las vidas…

Tejimos en este encuentro parte de nuestras vidas en la que gracias a la organización Buena Semilla Permacultural, la familia del Proyecto Gaia y Alexandra, quién nos abrió las puertas de su casa, y su centelleante, -por su sonrisa-, hija Runa, de unos 5 años de edad, aprendimos haciendo, aportando felicidad en cada pañete de barro que, al principio, de manera curiosa, poníamos en la estructura ubicada en la azotea de la casa para contribuir en la realización de la habitación, algo que nunca olvidará y que tampoco los que asistimos olvidaremos.    

Se bioconstruye con el corazón, con el alma, y se deja el corazón y el alma impregnado en ello, allí mezclado con la arena, la arcilla, la paja, el agua. Hoy varios días después de haber terminado el taller quisiera regresar a ver cómo quedó, también de conocer algún día a la señora Beatriz y de seguir bioconstruyendo. La próxima bioconstrucción será la escuela Nasa Luucx. ¿Te unes? Pronto más información.

Referencias:

Escrito por: Javier Sánchez 

Foto de portada facilitada por Buena Semilla Permacultural

Conozca más de los proyectos en los siguientes links:

Proyecto Gaia:  https://www.facebook.com/ProyectoGaiaColombia/

Buena semilla permacultural: https://www.facebook.com/Buena-Semilla-Permacultural-1746019249038808/?hc_ref=ARRQG8IngZkAGBUvdWjQ2sQHjOMMYVGS2UCxYAC0zkV7bsKW1q-fHYxb28a9L3_dGPQ

Escuela Nasa: https://youtu.be/Dg0kssPXFcI

 

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